miércoles, 12 de febrero de 2014

Sangre ( Escocia 117 años atras )


Si alguna vez Jerone pensó que podría sufrir, no lo supo hasta ese momento en que se cerro la puerta la primera vez de aquel lugar, dejándolo atado, ahí tuvo la seguridad de que aquello no lo olvidaría nunca.

Después de meses incluso años, no había nada que no hubiese hecho aquella mujer con el, sentía una fascinacion que el no entendía por sus partes privadas, llegando a enseñarlas a mas hembras como ella, cuando hacia aquello, el aprendió a salir de su cuerpo elevarse hasta el techo y mirar desde fuera como ella se retorcía jadeando, arañandole el pecho, mordiéndole y se veía a si mismo con la cara aterrorizada, descompuesta y llena de repugnancia, se vio a si mismo montado por varias hembras una detrás de otra, disfrutando de aquello que emergía de entre sus piernas y les producía esos gritos sin sentido.
Jerone había intentando soltarse de mil formas, incluso se mordió a si mismo las
muñecas para intentar soltarse pero lo único que consiguió es recibir azotes con las tiras de cuero que colgaban de la sala una y otra vez pero solo en las plantas de los pies, por que a ella le gustaba agradable a su vista.

El tiempo paso lentamente mientras esperaba un momento de descuido para poder huir, aunque en realidad estaba muerto por dentro, a pesar de que consiguiera escapar de allí, seguiría muerto el resto de su existencia.

Y cada vez que ella volvía con sus vestido de seda deslizándose sin hacer ruido
la respiracion de el se aceleraba y cerraba los ojos, odiaba cada vez mas a aquella hembra, cada vez que entraba para torturarle traía a mas gente con ella, les oía reír y jadear a la vez, no entendía nada, les odiaba a todos, soñaba con el día que se pudiera soltar de una vez y dejaba suelta la imaginacion pensando en lo que haría si no estuviera atado.

Hasta que un día ella entro acompañada de un par de machos y las mismas hembras que lo utilizaban y se acerco con la misma sonrisa cruel en sus labios, Jerone se movió en la mesa pero sabia que no servía de nada, ella soltó un suspiro rozando su abdomen con suavidad
-Si al menos te hubieses mostrado comprensivo, no sabes lo que me molesta tener que tenerte aquí de esta forma-susurro como si hablase para ella sola bajando sus manos hasta esa cuerda de carne que tanto le interesaba noto como la masajeaba pero el como siempre no sentía nada
-¿Es que no me encuentras atractiva?-musito con cierto tono de reproche, el por respuesta le soltó un gruñido y ella lo abofeteo con rabia para luego inclinarse y lamerle los pezones mordiendoselos, haciéndole sangre que ella lamió con satisfacción, mientras el oía gemidos en la sala que no procedían de ella, ella subiendo encima de el.

Jerone cerro los ojos y ella le golpeo con el puño cerrado
-Mirame maldito, mirame al menos-le grito pero el no abrió los ojos para nada hasta que ella dejo de gemir y moverse encima de el cuando se bajo los abrió mirándola con todo el odio del mundo y la hembra respiro hondamente
-Tal vez no le gusten las hembras, tal vez le guste otras cosas-susurro y se giro para mirar a los espectadores que allí habían
-Alguno quiere probar suerte-insinuó y Jerone la miro sin entender nada, al oir varios jadeos empezó a sentir un frió enorme que le recorría la espalda.
Cuando se acercaron varios machos y le soltaron las ataduras de los pies intento
apartarlos a patadas gruño y rugió pero estaba débil, no recordaba cuando le habían dado de comer y no tenia fuerzas de repente se vio girado con la cara aplastada en el frió mármol, le habían dado la vuelta, las risas histéricas le dieron arcadas y cuando noto como alguien se subía a la mesa y respiro el aroma se dio cuenta que no era una hembra, de repente noto algo duro entre sus nalgas y sin mas lo noto entrar dentro de el haciendo que gritase de dolor y de sorpresa el macho se movía igual que la hembra pero aquello era mas doloroso.
Era mas que eso, entre los gritos oía las carcajadas de los demás, estaba apunto de
desmayarse pero algo le dijo que no debía hacerlo, no ahora, debía recordar ese
momento para no olvidarlo nunca. Uno tras otro, los machos subieron a la mesa y repitieron aquello haciéndole gritar y gritar hasta que olvido que lo hacia por dolor, ahora lo hacia de pura rabia y de repente sintió algo dentro de el una fuerza que nunca había sentido y empezó a tirar de las ataduras como un loco hasta que el corte le llego al hueso, hasta que uno de los postes se rajo como un cuchillo y se soltó.
Enseguida noto el frió cuero en su espalda su carne se rasgo y se abrió pero el se echo a reír, lo que hizo que alguien soltara un jadeo de rabia una y otra vez le azotaron desgarrando su carne llenando la mesa de sangre su sangre pero el siguió tirando de la otra atadura de la muñeca y logro soltarse el rugido que dio hizo que todo se quedara en silencio.
Ahora estaba sentado, ni se había dado cuenta, al mirar a su alrededor solo vio caras de sorpresa y de miedo eso le hizo sentirse mas fuerte una fuerza que el no había sentido nunca, un odio inmenso e incontenible.
Y sin mas se soltó los pies sin casi darse cuenta y se abalanzo sobre el primer macho que tenia mas cerca mientras de sus entrañas le salia un rugido sordo que resonó en toda la sala.

Cuando fue consciente de lo que había pasado estaba bañado de sangre y no era
toda suya, estaba mareado y se apoyo en la pared tenia la vista desenfocada y no tenia aire en los pulmones, cuando miro a su alrededor sus pupilas se dilataron, la sala estaba cubierta de sangre por todas partes en las paredes en el suelo y el único que estaba en pie era el, los demás que antes se reían, estaban desparramados por el suelo, con los cuerpos desmembrados esparcidos por doquier.

En ese instante Jerone se dio cuenta de que eso lo había hecho el y una sensacion
extraña se apodero de el y empezó a reír a carcajadas resonando en las paredes, perdió la noción del tiempo, hasta que al final salio de allí dando tumbos, le dolía el cuerpo, tenia los músculos engarrotados y apenas podía andar ¿donde se había ido toda esa fuerza y toda esa energía que antes sentía? Cuando encontró algo de ropa se la puso sin quitarse la sangre que llevaba en su cuerpo y salio de aquel lugar, cuando noto el aire helado respiro muy hondo y echo a correr, ya era libre ….


                                                                                               Laura Red 

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